Inicio
 
Domingo 05
Septiembre 2010
 
Última actualización: 04-05-2010
Contacto: Cristina Autorino
 

 
 
Ingrese su Email para suscribirse al Newsletter
 
  El portal sobre la salud privada en Argentina
Salud Privada Actualidad Información útil Expertos y Puntos de vista Otros Países  
INICIO > EN LOS MEDIOS
 
 
 
22/03/2010
ESTADOS UNIDOS Y ARGENTINA Países que afrontan problemas en sus sistemas sanitarios

La Prensa - Nota - Sup. Salud - Pag. 2

En la actualidad tanto el sistema de Salud de Estados Unidos como el de la Argentina despiertan polémicas en torno a la eficacia de su administración. No obstante, el origen de la problemática es distinta. La Prensa analizó la situación que viven los argentinos y los norteamericanos en materia de atención sanitaria.

¿Qué pasa en los Estados Unidos?

Casi todo del sistema de salud allá es privado, y pertenece a varias entidades. Las personas que están cubiertas reciben una atención completa. Sin embargo, el gran problema que el presidente Barack Obama espera reformar es que hay 46.000.000 de personas sin ninguna cobertura, según cifras de 'The National Coalition of Health Care' (NCHC). Este organismo también estima que si nada cambia, para el año 2012, habrá otras 7.000.000 de personas más sin cobertura.

Es decir, casi toda la gente está de acuerdo en que el sistema necesita cambiar. Sólo es cuestión de definir cómo.

Y la idea de la reforma no es nueva. Aunque Obama está resuelto a ser el último presidente que reforme el sistema, él no es el primero que lo ha tratado. En 1912, durante su campaña presidencial, Teddy Roosevelt prometió un sistema de salud que sería subsidiado por el gobierno. Más tarde, los republicanos descalificaron el plan de Harry Truman, tildándolo de "socialista". Finalmente, en 1992, Bill Clinton presentó su proyecto de ley pero, otra vez, lo trabaron inmediatamente.

Ahora, el presidente estadounidense y el Senado han aprobado un borrador del nuevo proyecto de ley. Sin embargo, en enero último, el republicano Scott Brown ganó el asiento vacío del senador Ted Kennedy, y así se acabó la mayoría de los demócratas en el Senado. Además, el senador Brown ha sido muy franco contra el proyecto del ley actual. De modo que en este contexto, los demócratas tendrán muchas más dificultades para aprobarlo.

¿Cómo se compara el sistema de Estados Unidos con el sistema argentino?

En la Argentina, el sistema sanitario tiene tres niveles diferentes: público, las obras sociales, y el nivel privado. El nivel público es gratis y financia do por el Estado. En tanto, los sindi catos gremiales administran las obras sociales, que son pagadas en parte por el patrón y por el empleado. Finalmente, las personas que usan el sistema privado deben pagar todos los costos de la atención médica que necesitan, ya sea a través de un plan de medicina prepaga o mediante el pago directo del servicio en el centro de salud donde requiera la atención.

Se calcula que el 50% de la población utiliza la atención pública, otro 45% está cubierto por las obras sociales, y sólo el 5% posee una cobertura de tipo privada.

Algunas fuentes estiman que el porcentaje de la población que cuenta con obra social se está reduciendo desde que el nivel de desempleo se acrecentó.

El gran problema en los Estados Unidos es que muchas personas no tienen cobertura, mientras que en la Argentina, el problema es que el sistema presenta desigualdades, dado que no todas las personas pueden acceder al mismo tipo de cobertura, según explicó 'el doctor Juan Carlos di Lucca, profesor titular de `Gestión y Economía de la Salud', de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral y presidente de la Asociacion Argentina de Informática Médica (AAIM).

"Por lo tanto, el sistema de salud argentino no es sustentable a lar-, go plazo", señaló el experto.

"El nivel público, el nivel de las obras sociales, y el nivel privado deberían coordinarse porque hoy se están superponiendo, y esto genera ineficiencias muy grandes, en especial para el futuro", enfatizó Di Lucca.

Aumento de costos

Según el doctor Kristofer Hagglund, profesor del 'College of Health and Human Services' de la Universidad de Missouri, el constante crecimiento de los costos ha sido el cambio más grande para el sistema sanitario en los últimos años. En 1965, Estados Unidos gastó seis por ciento de su Producto Bruto Interno (PBI) en salud. Ahora, gasta el 17 por ciento.

Los avances tecnológicos, un aumento de los procedimientos de litigación por mala praxis y los cambios en los tipos de enfermedades han contribuido a incrementar los costos del sistema de salud. En consecuencia, Estados Unidos tiene el sistema más caro del mundo.

Tanto la Argentina como Estados Unidos tienen un buen presupuesto destinado a Salud Publica aunque en ambos casos, la calidad de los servicios que se ofrecen no responde a esa inversión dado que existen deficiencias en la administración y gestión de los recursos.

"En términos generales, la cantidad del dinero no está mal. Lo que está mal es cómo lo están usando", resaltó Di Lucca.

Por otra parte, según el experto, hay una discrepancia dramática entre la salud en Buenos Aires y la salud en otros lugares del país, en especial, los lugares más rurales. Para Di Lucca, el sistema de salud en Buenos Aires es similar al de Bruselas, en Bélgica, mientras que el sistema de salud afuera de Buenos Aires se asemeja al del Congo, en Africa.

Y esto es lo que ambos sistemas -argentino y estadounidense- tienen en común: hay muchas discrepancias en lo que se refiere a la calidad de atención médica.

Estas ineficiencias son las que los Estados Unidos quiere modificar. A mucha gente le preocupa que si el plan del presidente Obama se vuelve real, empezará un nuevo régimen del socialismo. El hecho de que Obama haya prometido concretar la reforma del sistema sanitario para comienzos de 2010 y que esto no haya sido así, contribuye a que mucha gente ahora haya perdido su confianza. Todo parece indicar que al presidente estadounidense no le queda demasiado tiempo para llevar adelante la esperada reforma.

En tanto, la Argentina todavía no ha considerado la posibilidad de una reforma en materia de Salud Pública. El sistema no es perfecto, pero ha logrado mantenerse en funcionamiento durante los últimos años. Por el momento, el sistema continuará sin cambios.